Me preguntaba una niña, a quien el ensayo puesto por la maestra no le agradaba nada.
La poesía querida, no es otra cosa que el parloteo de los tontos. Es ese tratar de huir constantemente de una realidad absurdamente cruda. La poesía siempre está mas al alcance y nos puede pintar el mundo como queramos. Puede un día ser todo color de rosa, y los niños como tú corriendo y las mariposas volando, las parejas confesandose sus sentimientos sha la la. Pueden ser miasmas y enfermedad, y ratas como navajas y el placer de un cigarrillo a las 4 de la mañana junto a un desconocido, o despertar en tu propio vomito con mares mentales en vez de lagunas. Puede hacerte sentir todo lo anterior a la vez, pero siempre tu decides que camino seguir.
Cuando era mas joven me colgaba fácilmente de un poema amoroso, dulces melodías, la dulzura de tus ojos, el suave toque de tus manos.... Pero después, no se en que momento exactamente, las cosas se voltearon para mal. Cuando descubrí que ese vacío no era para nada raro y que en el mundo habían existido más desgraciados y mediocres, aún más que yo, de repente hallé consuelo en los desamparados, en los enfermos, en los maniacos, los borrachos y los poemas de putas. De repente me sentía confortada y aunque mas perdida que antes, al fin algo daba consuelo a mi "alma". Era como magia que unas simples palabras escritas en un papel provocaran en mi sentimientos miles, y el siguiente era cada vez mas intenso que el anterior. Y me sorprendía por que descubría nuevos placeres, nuevos mundos, sensaciones.
No se si fue la poesía la que me acerco mas al borde del precipicio, pero sabía que en el fondo solo buscaba una excusa a mis excesos. Era como una clase de redención, cada vez que cometía una locura me iba a los otros extremos, si por ejemplo en una noche de juerga había bebido hasta estupidizarme por completo y como casi siempre había terminado en la cama con un desconocido, al día siguiente me refugiaba en mis libros, mi música y mi propia poesía. Lloraba, de culpa, de profunda tristeza, lloraba por que aunque siempre había defendido mi estilo de vida y a menudo me ufanaba de llevarlo, en el fondo odiaba y aborrecía a esa persona en que me había convertido.
La niña entonces comprendió mi locura y me dijo que la poesía estaba terminando conmigo, me dijo lo más cruel que nadie me haya podido decir.
_Tú ya no tienes remedio, ni siquiera puedes distinguir entre fantasía y realidad, de hecho esta conversación nunca existió, fue producto de tu imaginación.







¡Plas! ¡plas! ¡plas! ¡plas! ¡plas! (aplausos). Yo creo que la poesía es tan sólo un medio distinto de vomitar los sentimientos, y jugar con ellos... decorarlos, esconderlos, mostrarlos en su máxima pureza... tan sólo eso, pero que daño hace a veces.
Me gusto tu post,
que manera tan fuerte
de definir la poesia, quiza
si acabe con el poeta.
Besos dulces.